MALA CONDICIÓN

MALA CONDICIÓN

ACTUACIÓN SIGEA PRESENTADA EN EL DÍA DE LA FECHA POR MALA CONDICIÓN ANTE EL ADMINISTRADOR FEDERAL DE INGRESOS PÚBLICOS

Buenos Aires, 08 de Abril de 2008.-

Sr. Administrador Federal de Ingresos Públicos

Dr. Carlos Fernández

S          /           D

 

 

Ref.: Actuación 12048-1054-2006 – Solicita norma general interpretativa Art. 8 del Dto. 618/97

Rubén Osvaldo Pérez y Oscar Horacio Dhers, en nuestro carácter de presidente y secretario, respectivamente, del Centro Despachantes de Aduana, con domicilio en Moreno 380, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, al Sr. Administrador Federal decimos:

I. PERSONERÍA Y LEGITIMACIÓN

Acreditamos la personería invocada con la copia de estatutos y acta de designación debidamente certificada que adjuntamos, y en ejercicio de esa representación comparecemos ante el Sr. Administrador General a los efectos de formular el pedido de interpretación que definiremos en el capítulo siguiente. Hacemos constar que el Centro Despachantes de Aduana es una asociación civil que agrupa a la gran mayoría de los despachantes matriculados, cuyas finalidades estatutarias son, entre otras, la de ejercer la representación y defensa de los intereses profesionales y colectivos de sus asociados, coadyuvar al fiel cumplimiento de la legislación aduanera y fiscal, y propender a la mayor garantía de los intereses públicos y privados en relación con las operaciones aduaneras, proponiendo a los Poderes Públicos las medidas que juzgue oportunas a tales fines.En el ejercicio de tales finalidades estatutarias le corresponde evidentemente la tutela de los intereses profesionales generales comprometidos o afectados por las normas regulatorias de las operaciones aduaneras que sus asociados realizan y procurar el imperio de la legalidad a través del reconocimiento de la supremacía legal y, consiguientemente, de la certeza jurídica en el ámbito de la legislación aduanera.Asimismo, existe interés legítimo por parte de los despachantes de aduana, en su condición de auxiliares de la Administración y como gestores de las tramitaciones de operaciones aduaneras que tienen a su cargo, en la correcta aplicación de la normativa aduanera que evite perjuicios a los intereses que representan.Por lo tanto, el Centro Despachantes de Aduana constituye una entidad representativa de un interés colectivo, legitimada para formular esta presentación, conforme lo prevé el art. 8 del Dto. 618/97.

II. OBJETO

En el carácter invocado solicitamos al Sr. Administrador Federal que con alcance general, en los términos del art. 8 del Dto. 618/97, establezca la interpretación legal que corresponde frente a las situaciones expuestas por este Centro Despachantes de Aduana en las actuaciones Nº 12048-1054-2006, con relación a las declaraciones que establecen correctamente la cantidad de la mercadería apartándose de lo consignado en la documentación complementaria, sin exigir que esta declaración se apoye en la toma de contenido que contempla el art. 221 C.A. Como hemos sostenido en las presentaciones efectuadas ante la Dirección General de Aduanas, consideramos  que debía darse curso a las declaraciones aduaneras que, sin sujeción a la documentación complementaria, establecían una menor cantidad de mercadería que la que resultaba de dicha documentación, cuando la cantidad verificada se correspondiese con la declarada, y que en tales casos no procedía exigir una previa toma de contenido ni efectuar denuncia por infracción aduanera, por ser correcta la declaración efectuada.

III. ANTECEDENTES

Es un hecho frecuente que el verificarse una solicitud de importación resulte menor cantidad de mercadería respecto a lo que surge de la documentación complementaria del despacho y de la propia declaración aduanera. Estas diferencias obedecen en muchos casos a sustracciones producidas en ocasión del transporte con destino a nuestro país mientras la mercadería se encontraba bajo la responsabilidad del transportista.Frente a tales supuestos, ante la existencia de indicios de deterioro o signos de haberse violado  los envases o embalaje, el servicio aduanero dispone el control de peso y la verificación para determinar el contenido en forma detallada (art. 203 del Código Aduanero). Esta constatación determinaba la cantidad de la mercadería ingresada a depósito y constituía una comprobación incontestable tanto para el transportista como para su agente o el importador, quienes eran citados al reconocimiento.Por ello y durante muchos años el servicio aduanero entendió, como correspondía, que el importador debía efectuar su declaración sujetándose al resultado de la comprobación efectuada.Sin embargo, desde hace aproximadamente dos años las áreas operativas -sin motivo ni fundamentación legal- formulan denuncia por infracción cuando el importador ha efectuado su declaración correcta y exacta en cuanto a la cantidad que resulta en base al reconocimiento del artículo 203 del Código Aduanero si no había cumplido previamente con la formalidad de tomar contenido que contempla el artículo 221, diligencia superflua o innecesaria cuando lo único que puede plantear dudas es la cantidad a declarar y la misma ya ha sido debidamente establecida por el servicio aduanero.Debemos recordar que la toma de contenido, si bien es un procedimiento que debe ser autorizado por el servicio aduanero, es un reconocimiento de carácter privado que realiza el interesado, sin control o aprobación de su resultado por parte del servicio aduanero, y ello pese a que a partir de la vigencia de la Decisión Número 50 del Consejo del Mercado Común (11/7/06) debería efectuarse ese control que no ha sido reglamentado. Cabe remarcar que la obligación que pesa sobre quienes deben efectuar una declaración ante el servicio aduanero es la de comprometerla en forma veraz y exacta como lo han destacado varios pronunciamientos de la Corte Suprema de Justicia (Fallos: 315-329, 315-942, etc.) y demás tribunales inferiores, incluso sancionando a quien efectuó una declaración inexacta de cantidad en base a las constancias de la factura comercial, sin tener en cuenta el ingreso de la mercadería en mala condición y el resultado de la revisación prevista por el artículo 203 del Código Aduanero.Ha sido por las razones hasta aquí expuestas que este Centro ha solicitado a la Dirección General de Aduanas el dictado de instrucciones a las áreas operativas a fin de que no se formule denuncia cuando la declaración de cantidad se corresponda con la cantidad efectivamente verificada  por el servicio aduanero, no obstante que no se haya realizado la toma de contenido prevista por el artículo 221 del Código Aduanero.Ante estas presentaciones, la Subdirección General de Técnica Legal Aduanera ha sostenido la postura de que para realizar una declaración de cantidad (en peso unidades, etc.) que difiera de lo que resulta de la documentación complementaria es indispensable efectuar previamente la toma de contenido a que se refiere el artículo 2, invocando un dictamen de la Dirección de Asesoría Legal Aduanera y la Decisión del Mercado Común Nº 50/04 (Res. Gral. AFIP  2090/06).Estas opiniones, a nuestro juicio, no toman en cuenta las razones que fundaban nuestra petición y eluden el tratamiento de las cuestiones decisivas para la aplicación de la normativa legal en juego.

IV. FUNDAMENTOS JURÍDICOS.

Como expresáramos en nuestra nota del 18/10/2006, el declarante debe formular una declaración veraz y precisa de la mercadería que efectivamente ingresa a depósito provisorio con independencia del pedido u orden que haya dirigido a su proveedor y de los dichos o constancias de la documentación complementaria que acompaña al envío. Por lo tanto, y cuando le consta fehacientemente (sea por comunicación del exterior o revisación del contenido, etc.) que la cantidad de la mercadería arribada es diferente a la que establece la documentación recibida, tiene no sólo el derecho sino la obligación de consignar la cantidad correcta y consiguientemente, el valor adecuado a ella, porque de lo contrario incurriría en declaración inexacta y podría ser punible, de acuerdo con lo previsto por el art. 954 inc. a) y c) del Código Aduanero.Lo fundamental y decisivo en estas situaciones es que la declaración aduanera coincida o no difiera con el resultado de la comprobación que realice el servicio aduanero.En consecuencia, si un despachante de aduana declara respecto a determinada mercadería 100 unidades (independientemente de los elementos en que se base) y la verificación aduanera comprueba que se trata de 100 unidades, no incurre obviamente en ninguna inexactitud en la declaración ni en ninguna otra falta o infracción aún cuando se haya apartado de la cantidades que establece la documentación complementaria del despacho.Ninguna norma exige que la declaración se ajuste a las constancias de la documentación complementaria, y la Aduana admite expresamente que la declaración se haga acorde con la toma de contenido (la cual sí es un acto de carácter privado porque el servicio aduanero, si bien lo autoriza, no participa en el mismo), reconociendo que las diferencias que surjan con respecto a la documentación complementaria no configura inexactitud de tal declaración.Una situación análoga se da cuando la factura comercial describe o clasifica erróneamente la mercadería: la obligación del declarante es la de apartarse de su texto y declarar correctamente dicha mercadería, sin que sea menester al efecto efectuar una toma de contenido.Los principios y criterios que acabamos de exponer son elementales e incuestionables en nuestro derecho aduanero, y no cabe discrepar con ellos.Debemos entonces concluir en que la exigencia de que exista una previa toma de contenido para efectuar una declaración de cantidad diferente a la que consigna la documentación complementaria carece de todo fundamento legal.Cabe señalar en este sentido que si la declaración se formula sin tomar en cuenta una revisión que arroje menos cantidad de la mercadería ingresada en mala condición, el declarante incurriría inexorablemente en la declaración inexacta prevista por el art. 954 inc. C. del C.A.Y ello, es consecuencia de que el declarante es quien se responsabiliza de su declaración y de las discrepancias que resulten con la comprobación que realice el servicio aduanero y no puede desplazar esa responsabilidad invocando errores de embarque o substracciones durante el transporte sino prueba que el faltante se produjo en la esfera de responsabilidad del transportista.La posición que sostenemos esta avalada por un nutrida jurisprudencia pudiendo destacar de entre numerosos fallos los que establecen: “… la razón por la que se sanciona al importador en autos, no es la existencia de un faltante, sino la circunstancia de haber declarado erróneamente la cantidad de mercadería efectivamente importada y como tal resultante de la verificación aduanera. Que el error en la declaración no resulta en el caso justificable bajo ningún aspecto, por cuanto del acta de verificación de pesos que obra a fs. 3 del expte. Ad. Y realizada cuatro días antes de la presentación del despacho de importación surge claramente la existencia del faltante. La importadora y su despachante debieron declarar entonces en el documento de importación 4875 L, a la cantidad efectivamente ingresada a depósito de la mercadería -400 discos diamantados, con 123 Kgs. de peso- y no a los 1000 declarados en dicho despacho de manera errónea o falsa. El no haberlo hecho origina la posibilidad prevista en el art. 954 ap. 1, inciso C) de un egreso hacia el exterior distinto del que correspondiere.” (T.F.N. Causa Nº 14.234-A, Sentencia del 3/06/2002) y: “… la conducta de la importadora resulta claramente atípica, ya que no ha efectuado ante el servicio aduanero una declaración que difiera del resultado de la comprobación en los términos del art. 954 del C.A., en virtud de que se atuvo al resultado de la verificación del 16/3/98 (ver fs. 10/12 de los ant. adm.) y por el D.I. 98 038 IC 04 001327, oficializado el 17/3/98, manifestó importar solamente 648 bultos por un total de 3880 Kgrs.” (T.F.N. Causa Nº 17.522-A, Sentencia de 11/11/03)Asimismo y demostrando que el resultado de la revisión de la “mala condición” tiene efectos y alcances insoslayables no sólo para el declarante sino para la Aduana, se ha sostenido: “Que se advierte que para que se configure la declaración inexacta tipificada en el art. 954 del C.A. dicha inexactitud debe ser susceptible de pasar inadvertida. Ahora bien, la diferencia de peso y las malas condiciones en las que ingresó la mercadería a depósito fue comprobada con intervención aduanera, con anterioridad a la presentación del despacho de importación, por lo que la mentada declaración inexacta no era susceptible de pasar desapercibida por el servicio aduanero.” (T.F.N. Causa Nº 15.250-A, Sentencia del 2/04/04).El Dictamen N º444/2007 de la Dirección de Asesoría Legal Aduanera no se ha hecho cargo de las razones expuestas y se limita a afirmar que la verificación que contempla el art. 203 C.A. y la declaración de ignorar contenido son institutos diferentes, circunscribiendo el alcance de la primera una delimitación de la responsabilidad del transportista. Consideramos que esta interpretación es errónea porque la verificación del artículo 203 citado determina con exactitud la cantidad de mercadería efectivamente ingresada al país y la consiguiente responsabilidad del transportista por los faltantes y que, como ya dijimos constituye una constatación que surte efectos sobre todas las partes interesadas. En cuanto a la toma de contenido, tal diligencia no constituye una verificación del servicio aduanero sino un reconocimiento de carácter privado que hace el importador para adquirir seguridad y certeza sobre la declaración que va a comprometer, siendo la única verificación cuyo resultado obliga a la Aduana la que ella realiza en cumplimiento de lo dispuesto por el art. 203 del Código Aduanero. La opinión de la Asesoría Legal Aduanera tampoco ha tomado en cuenta la situación que se puede plantear cuando el importador es advertido de que se ha embarcado menor cantidad de mercadería de la prevista, habiendo ya vencido el plazo para presentar la declaración de ignorar contenido (art. 221 del C.A.),  circunstancia ésta que impide que el servicio aduanero autorice el procedimiento. En tal situación, si se declara de acuerdo a la documentación complementaria, se formulara denuncia por infracción al art. 954 C.A., por que lo declarado no va a concordar con el resultado de la verificación física. En cambio, si se declara de acuerdo a lo realmente embarcado, que coincidiría con la verificación física, también se formularía denuncia por infracción al citado artículo por que lo declarado no concuerda con la documentación complementaria. Como puede apreciarse se daría una situación absurda que no ofrece alternativa viable para evitar una posible infracción de declaración inexacta.En todo caso, es incomprensible que cuando no surge diferencia entre lo declarado y lo verificado por el servicio aduanero, los órganos de asesoramiento legal y técnico admitan que se formule una denuncia con todos los perjuicios y costos que un acto injustificado de esa índole ocasiona.Quisiéramos señalar para concluir que la presentación de este Centro Despachantes de Aduana no persigue sólo poner a cubierto a los sujetos intervinientes en la operación de procedimientos sumariales absolutamente infundados sino al personal aduanero, que puede incurrir en incumplimiento de los deberes del funcionario público, en responsabilidades administrativas, civiles y/o penales por denuncias infundadas en los casos planteados.

V. PETITORIO

Por todo lo expuesto es que solicitamos al Sr. Administrador Federal de Ingresos Públicos el dictado de una interpretación de alcance general respecto a la finalidad o alcances de la declaración aduanera cuando ella indica correctamente las cantidades de la mercadería sometidos a destinación sin ajustarse a la documentación respectiva y reconociendo además la improcedencia de efectuar, en estos casos, denuncia por una supuesta infracción.Proveer de conformidad,

SERA JUSTICIA

Fdo. Oscar H. Dhers (Secretario)

Ruben O. Perez (Presidente)

 


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