Qué le piden a Sturzenegger los despachantes de aduanas:

Qué le piden a Sturzenegger los despachantes de aduanas:

Nota publicada por InfoNegocios

El Centro de Despachantes de Aduana elevó un pedido formal al ministerio de Desregulación para que diferencie legalmente al despachante del "declarante", figura creada por el DNU 70/2023. Josefina Ponte, presidenta de la filial Córdoba, explica por qué la equiparación los perjudica y qué está en juego.


Desde que el DNU 70/2023 creó la figura del "declarante", los despachantes de aduana no dejaron de reclamar. Ahora, el reclamo llegó al escritorio de Federico Sturzenegger.

El Centro de Despachantes de Aduana de la República Argentina (CDA), que nuclea a más de 3.000 profesionales en todo el país, presentó una nota formal ante el ministerio de Desregulación y Transformación del Estado para pedir algo concreto: que no los traten igual que a alguien que puede operar en aduana sin haber terminado la secundaria.

El documento lo firmó Rubén Pérez, presidente del CDA. Pero el problema se vive en cada distrito. En Córdoba, hay 130 despachantes registrados. Josefina Ponte los preside y lo explica sin vueltas.

¿Qué cambió con el DNU 70?

"Con el decreto 70 crearon la figura del declarante, que puede ser cualquier persona física o jurídica a los fines de intervenir ante la Dirección General de Aduana. El declarante puede ser una persona física hasta sin haber terminado la secundaria", dice Ponte.

Del otro lado, los despachantes tienen un certificado que se obtuvo rindiendo examen ante la propia aduana, un registro formal y, en muchos casos, carreras universitarias vinculadas al comercio exterior. Ponte es contadora y ejerció años en la academia vinculada al comercio exterior. "Hay un proyecto de que el despacho exterior sea una de las ramas de las ciencias económicas", señala.

El problema es que hoy, en el sistema registral, ambas figuras aparecen en el mismo nivel. "Todos los distritos, como declarante, están en el mismo registro que los despachantes. Es como una coalición entre el declarante y el despachante", lo describe Ponte.

Lo que le piden al ministro

La nota presentada ante Sturzenegger tiene tres ejes centrales: que se establezca una diferenciación registral clara entre despachante y declarante, que se reconozca institucionalmente al despachante como profesional especializado y que se promueva capacitación técnica obligatoria para quienes operan en el sistema.

También proponen implementar una matrícula profesional no obligatoria que permita acreditar idoneidad. Porque hoy, con el DNU vigente, la matrícula profesional quedó eliminada.

"La falta de conocimientos puede incrementar la probabilidad de errores materiales o técnicos, aumentar la litigiosidad, comprometer el principio de eficiencia administrativa y derivar en responsabilidad infraccional", advierte Pérez en el documento.

Pero hasta ahora, el ministerio no dio respuesta.

El número que incomoda

Cuando el DNU entró en vigencia, comenzaron a inscribirse declarantes. Según datos que manejan en el sector, ya habría unos 4.000 inscriptos, aunque Ponte aclara que no tiene esa cifra confirmada. Lo que sí es claro es que superarían en número a los 3.000 despachantes del CDA nacional.

En Córdoba, el impacto todavía es acotado. "No sé si algún declarante hizo alguna operación acá. Son muy pocos. Pero las dificultades están más en las aduanas de frontera y en Buenos Aires", reconoce Ponte.

¿Pueden hacer lo mismo?

En términos prácticos, sí. Un declarante puede tramitar por ejemplo la importación de 10 iPhones exactamente igual que un despachante. La diferencia está en el sello que se usa y en las responsabilidades que cada uno asume. 

"Nosotros tenemos muchas más responsabilidades que ellos", admite Ponte. Y agrega que ya hubo denuncias porque algunos declarantes usaron el título de despachante en sus documentos.

La aduana, por su parte, cuando alguien consulta por operadores, entrega un listado de despachantes, no de declarantes, y Ponte aclara también que el ProCórdoba trabaja exclusivamente con despachantes.

El caso del apoderado: la paradoja del sistema

Hay un punto que a Ponte le resulta especialmente injusto. La aduana convocó a rendir examen a los apoderados de despachantes, una figura que cubre al titular cuando está ausente o de viaje. "Te llaman a rendir para capacitarte como apoderado, y no como despachante. ¿Por qué? Porque el apoderado está contemplado en el artículo del código. Están descalificando nuestra profesión", remarca.

La comparación que usa para explicar el rol del despachante es directa: "El despachante de aduana es el representante del importador ante la aduana. Es exactamente lo mismo que el contador público, que es el representante del contribuyente ante AFIP. Con muchas responsabilidades".

"Lo que intentamos desde Córdoba y desde Buenos Aires es profesionalizar la figura del despachante de aduana y que sea reconocida", finaliza Ponte.


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